| Ed van der Elsken, Fundación Mapfre 2018 |
Maribel Orgaz @leerenmadrid
Hace unas semanas, el periódico El País publicó un extenso y prolijo artículo titulado "Lo que hace que una pareja funcione". Se basaba, en buena medida, en las investigaciones de la antropóloga Helen Fisher y comenzaba afirmando que la intimidad es mucho más que la cercanía física, es un refugio emocional, es que nos escuchen sin juzgar.
Además, hay que disfrutar juntos, compartir valores y establecer un compromiso. "Las parejas que perduran", según el doctor John Gottman, "son las que mejor saben reconciliarse después de un desencuentro".
El estilo de vida es a veces, un punto de fricción: uno es madrugador, el otro es el puntual; uno busca el silencio, el otro habla todo en voz alta.
El artículo de Pilar Jericó concluía que una buena pareja no es cuestión de suerte, son habilidades que se pueden aprender, desarrollar y fortalecer.
"Y, después de todo, el mayor éxito de una pareja es seguir eligiéndose cada día con la misma libertad con la que un día decidieron empezar".
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